"... ¿ Qué queréis escuchas compañeros ? Esto es Tierra Santa. No siempre se gana. Y menos si Saladino está cerca ..."
Malditas tierras del desierto. Aquí en Tiro poco podemos contar. La gente mira pero no ve. No se fija ni tan siquiera. ¿ Por qué tan ciegos ? Una única respuesta lo es todo: estamos hartos de estar con vosotros, queremos ir con gente nueva. Grave error. La vieja guardia hemos sido siempre leales a la causa, en ni una batalla hemos dado el brazo a torcer. Seguimos en pie desde el primer momento, mejor dicho, desde que se nos ordenó cuidar de los enfermos, de los peregrinos y mantener los caminos a raya. Poco... muy poco recibimos a cambio...
¿ Qué decir sobre mi tribunal con los Templarios ? mejor nada... entiendo su enfado o que se fueran. Tienen más que todo el derecho a hacer lo que han hecho. Mal decidido por mi. Demasiado rápido... cuando me puede algo, lo quito por delante. Esta vez quizá sea mi cruz más grande... y aún me encantaría poder acceder a ellos, pedir otra vez que me dejaran más tiempo... incluso cuando los míos me dicen que los aborrezca; pero yo nunca los rechazaré ni diré ninguna mala palabra de ellos. Jamás. Se merecen todo mi respeto, me entendieron y me dieron la oportunidad... como poder pedir a Dios que vuelvan... cosas más difíciles he hecho... Padre... DEUS VULT...
Las arenas del desierto son tan amargas que algunas veces llegan a ser incluso deseosas. Hoy no. Estoy condenado a luchar en el mismo bando, en cualquier lugar, errante por cualquier camino. Quién quiera, que venga conmigo. Quién me quiera dar cobijo, tendrá mi admiración, mi cariño, mi amistad y mi amor ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario